Para
para la mayoría de nuestros hijos es una gran alegría tener tantas
vacaciones y poder dedicar más tiempo a actividades lúdicas y
deportivas. Pero, para la mayoría de los papás, las vacaciones
suponen, en muchos casos hacer encaje de bolillos:
- Tener
que compatibilizar trabajo y vacaciones escolares, de forma que los
niños queden al cuidado de alguien.
- Organizar
tiempos y actividades para ellos y en familia, con lo que ello
supone de negociación, e incluso discusión.
- Asegurar
que refuerzan contenidos académicos flojos y preparan las
asignaturas que tienen pendientes.
- Pasar
más tiempo de convivencia juntos, lo que puede suponer mayores
roces, fuentes de conflicto y estrés familiar (incluidas
discrepancias parentales sobre normas y/o pautas educativas)
Tener
en cuenta algunas pautas puede ayudarnos a disfrutar más y mejor del
verano con nuestros hijos:
- Mantener
las mismas rutinas, reglas y normas
que
han estado vigentes durante el curso escolar (horarios de sueño y
comida establecidos, aunque se flexibilice algo la hora de acostarse
o levantarse; hábitos adquiridos -hacer la cama, recoger, lavarse
los dientes, etc.-, normas de convivencia, etc.)
- Prepararlos
mentalmente:
explicándoles y anticipándoles los planes, lo que se va a hacer
(que van a hacer, con quien estarán, cuanto durará el viaje, etc.)
y lo que esperamos de ellos (Ej: este sábado tenemos una comida en
casa de la abuela, estarán tus tíos y tus primos; se que sueles
tener discusiones con tu primo “X” asi que vamos a ensayar que
puede pasar y que podrías hacer si pasa), proporcionándoles
alternativas adecuadas de afrontamiento.
- Planificar
el tiempo,
negociando (especialmente si son adolescentes) las horas de
actividades y elaborando un planing visible que puedan seguir y
consultar en cualquier momento.
- Reforzarle
constantemente:
provechando cualquier ocasión para reconocer y reforzar
comportamientos adecuados, aunque sean mínimos.
- Fomentar
el ocio saludable
y
las actividades al aire libre, procurando que disfruten de la calle,
parques, playa/rio/monte, deportes en sitios abiertos, etc.
- Supervisar
el refuerzo y recuperación de contenidos académicos:
ayudándoles a organizarse y secuenciar los objetivos, verificando
sus avances, potenciando un aprendizaje más lúdico (videos y
películas, aplicación de matemáticas al hacer la compra, etc.) y
la lectura.
- Incentivar
las relaciones interpersonales y familiares,
procurando que se relacionen con iguales diariamente y ayudándoles
con sus habilidades sociales.
- Es
importante encontrar
momentos para nosotros mismos,
los padres, aprender a delegar en familiares y amigos para poder
disfrutar de nuestras propias aficiones y de la relación de pareja,
que muchas veces se ve dañada por el esfuerzo y la tensión durante
todo el año.